La Argentina Buitre

 EL SENADO APROBO LA DEROGACION DE LAS LEYES CERROJO Y DE PAGO SOBERANO PARA PAGARLES A LOS HOLDOUTS

Los buitres ya tienen la ley que esperaban

Resultado de imagen para paul singer el dueño de argentina

El Senado completó el trámite parlamentario que había exigido el juez Griesa para efectivizar el acuerdo del Gobierno con los fondos carroñeros. Hubo 54 votos a favor del oficialismo y aliados, incluidos 23 del FpV, y 16 en contra.

Por Cristian Carrillo

El oficialismo obtuvo anoche en el Senado la media sanción que restaba para convertir en ley su proyecto para el pago a los fondos buitre. Es el primer triunfo parlamentario de Cambiemos, que será recordado como el inicio de un proceso de endeudamiento para el país y de la emisión de bonos más grande para una economía en desarrollo de los últimos veinte años, que tendrá como destino pagarle a los carroñeros. El proyecto, aprobado con 54 votos a favor y 16 en contra, contempla el pago en efectivo a los fondos demandantes y a otros holdouts con una emisión de 12.500 millones de dólares en títulos públicos. La votación contó con el apoyo de los tres partidos que integran la alianza oficialista (PRO, UCR y Coalición Cívica), sus aliados del massismo, el Peronismo Federal, el GEN, partidos provinciales, el espacio UNA y de poco más de la mitad de los senadores que integran el Frente para la Victoria. En la vereda de enfrente quedaron los senadores más duros del FpV y el único legislador de Proyecto Sur Fernando “Pino” Solanas, quien se declaró en contra pero se ausentó al momento de votar.

El debate parlamentario comenzó pasadas las 10 con asistencia casi perfecta de los senadores y se extendió hasta pasada la medianoche con la votación. La única ausente fue Magdalena Odarda de la Coalición Cívica, debido a un problema de salud. Las exposiciones se fueron sucediendo sin cruces entre los presentes. Cada uno dio su visión sobre el acuerdo con los buitres y la justificación, en la mayoría de los casos, de un voto positivo pese a manifestar serias críticas al proyecto. En este aspecto, la jugada del oficialismo de incluir en el debate de comisión a los gobernadores fue clave para obtener el apoyo de muchos senadores que terminaron evidenciando una clara fractura dentro del bloque del Frente para la Victoria.

Las diferencias internas tuvieron sus pases de factura en las exposiciones de aquellos legisladores kirchneristas que se mantuvieron firmes en el rechazo al proyecto del oficialismo. “No tengo la habilidad del contorsionismo intelectual de algunos compañeros de bloque para defender un acuerdo con Paul Singer”, disparó la senadora chaqueña del FpV María Pilatti Vergara. La alianza Cambiemos obtuvo quórum a partir del acompañamiento del Frente para la Victoria-PJ, que cuenta con 43 de los 72 integrantes de la Cámara alta.

El proyecto ratifica los acuerdos que alcanzó el gobierno de Mauricio Macri con los fondos buitre, que contempla el pago en efectivo a estos grupos carroñeros antes del 14 de abril, para lo cual se emitirá deuda por 12.500 millones de dólares a cinco, diez y treinta años. Además se derogan las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, una condición impuesta por los buitres y por el juez Thomas Griesa. Se prorroga también la cesión de jurisdicción para dirimir futuros litigios a los tribunales neoyorquinos y se da carácter de permanente a la Comisión Bicameral de Seguimiento del Pago de Deuda.

El debate

La mayoría del bloque que conduce Miguel Pichetto votó con el oficialismo –23 a favor y 16 en contra–, por pedido de sus respectivos gobernadores. “Nuestro bloque va a votar en un ejercicio de libertad democrática”, dijo Pichetto. Votaron por la afirmativa los senadores de las provincias de Salta, Catamarca, Tierra del Fuego, Río Negro, Entre Ríos, Misiones, Tucumán, Corrientes y sus aliados de Santiago del Estero y La Pampa. Se sumaron el peronismo disidente, el GEN, el Movimiento Popular Neuquino y el bloque UNA. El rechazo provino de cuatro senadoras de La Cámpora y representantes por Buenos Aires, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Chaco y La Rioja. Estos últimos dos lo hicieron incluso pese a la solicitud de sus gobernadoras (ver aparte). También estuvo en contra Fernando Solanas (Proyecto Sur), quien al momento de la votación no estuvo presente porque viajaba al exterior.

El rechazo de la iniciativa por parte del kirchnerismo más duro estuvo encabezado por Juan Manuel Abal Medina. El senador por Buenos Aires explicó que, como conclusión de los debates en comisión, quedan grandes cuestiones sin resolver. “Por un lado, todos estamos de acuerdo en que hay que cerrar este capítulo y terminar con el default que nos encontramos, pero los acuerdos no dan seguridad jurídica y queda latente la posibilidad de que se inicie un nuevo ciclo de endeudamiento”, advirtió. El ex jefe de Gabinete del kirchnerismo apuntó contra las desprolijidades de algunos de los acuerdos alcanzados y de las inequidades entre lo que se le reconoce al fondo de Paul Singer y al resto de los holdouts.

En la misma posición se manifestó la mendocina de La Cámpora Anabel Fernández Sagasti, quien criticó “la urgencia y la extorsión para que se apruebe el proyecto a la que sometió el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, diciendo es esto o el ajuste”. “El ajuste ya comenzó el 10 de diciembre. No queremos que se pague bajo el costo de la miseria, el hambre y los derechos de los argentinos”, agregó la senadora. Sostuvo que el argumento de que la operación con los fondos carroñeros permitirá una baja en las tasas de interés es una falacia y remarcó que el endeudamiento requerido para cumplir con esos pactos implicará una erogación de mil millones de dólares anuales en intereses. El cálculo surge de la tasa de 8 por ciento sobre un monto de 12.500 millones de dólares. “Además, esos 12.500 no van a entrar a la Argentina, van a ir derechito a los fondos buitre”, agregó.

El catamarqueño Dalmacio Mera (FpV) defendió el desendeudamiento que llevó a cabo Néstor Kirchner y Cristina Fernández, pero consideró que “hay una discusión de la administración de la oportunidad y la conveniencia de ese pago”. Con estas palabras, el ex vicegobernador de Catamarca justificó su voto a favor de la propuesta. También votaron a favor los senadores Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, de Compromiso Federal, aunque habían presentado un proyecto de minoría para que toda emisión de deuda pase por el Congreso, se devuelvan al ámbito parlamentario las facultades delegadas al Ejecutivo en materia de deuda y se ponga una fecha tope para la cesión de jurisdicción de las nuevas emisiones de deuda. El proyecto no se trató ayer en el Senado.

La senadora Norma Durango, del FpV La Pampa, fue quien dejó bien en claro la posición de varios legisladores. “Fueron los gobernadores los que nos permitieron informarnos para hacer un análisis profundo. Más que lograr consensos estamos coordinando disensos. No estoy ni conforme ni tranquila y se podría haber negociado mejor, pero voy a votar a favor”, sostuvo Durango. Fueron varios los integrantes de la Cámara alta que reconocieron que votaban en consonancia con el pedido de sus gobernadores, ante la promesa del oficialismo de abrir el canal de endeudamiento –para el cual requieren de autorización de Nación– para obras y para financiar sus déficit. Pino Solanas, en cambio, alertó sobre una vuelta a la cultura de la deuda. “Nadie ha dicho cómo se va a pagar y cómo se va a devolver”, sumó el senador.

Pedro Braillard Poccard, senador correntino por Cambiemos, sostuvo que “se puede tener firmeza en la votación por más que se tengan dudas”. Sostuvo que el riesgo de demandas de los bonistas que ingresaron al canje no es peor que la situación actual. “Lo que debemos hacer es tomar todas las precauciones posibles”, sostuvo el legislador de Cambiemos, aunque no explicó cómo hacerlo cuando la propia ley no las contempla. El senador radical Julio Cobos fue más allá y habló de “un punto de inflexión en nuestra economía”. El legislador mendocino encabezó la defensa del acuerdo con los buitres, que, según él, permitirá al país recuperar el acceso al crédito internacional. “Estamos actuando bien. ¿Se podría haber logrado un mejor acuerdo? Tal vez sí, tal vez no”, agregó Cobos, pero sostuvo que es muy difícil conseguir algo mejor. El resto de los que senadores que acompañaron la propuesta en general y particular, lo hicieron bajo la consigna de volver a los mercados, una política que en los noventa llevó al país a un ciclo de endeudamiento que culminó con la última crisis económico-social en 2001.

El Argentino de hoy: GloBoludo Nivel 5

 

El Gobierno anunció una fuerte suba de los boletos de tren y colectivos

ANTICIPO.- Es para el sistema de transporte público de capital federal y del Conurbano bonaerense

| 12:11

El Gobierno anunció una fuerte suba de los boletos de tren y colectivos

El boleto mínimo de colectivos aumentará de 3 a 6 pesos y la tarifa de tren costará 4 pesos, lo que implicará un ajuste de 100 por ciento en el transporte público de pasajeros en capital federal y el Conurbano bonaerense.

Según informó el Gobierno, las tarifas sociales para los colectivos será de $2,70 y para los trenes de 0,90 pesos.

EL BOLETO MINIMO DE COLECTIVO PASA DE 3 A 6 PESOS, CON UNA TARIFA SOCIAL DE 2,70, Y EL TREN SALDRA ENTRE 2 Y 4 PESOS SEGUN EL RAMAL; EL SUBTE COSTARA 7,50

Aumentos del 100 por ciento para el transporte público

Luego de la suspensión de la conferencia prevista en el Ministerio de Economía, que no pudo realizarse por una protesta de trabajadores despedidos, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich presentó los aumentos en las tarifas de trenes y colectivos de la región Metropolitana, a los que denominó como “un acuerdo sectorial del sector de transporte público”.

Dietrich justificó las subas en la supuesta “falta de sustentabilidad del sistema” y en que “ha habido populismo en el manejo de la tarifa del transporte”.

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Las nuevas tarifas, que empezarán a regir el viernes 8 de abril, llevarán al boleto mínimo de colectivo de los actuales 3 pesos a seis pesos, es decir un incremento del 100 por ciento. El ministro de Transporte hizo hincapié en que habrá una tarifa social para jubilados y pensionados y beneficiarios de pensiones no contributivas y planes sociales.

Dietrich presentó a la tarifa social de 2,70 pesos como una mejora respecto al actual boleto mínimo de 3 pesos, pero en realidad significa también un aumento porque los beneficiarios de la tarifa diferencial pagaban entre 1,80 y 2,40 pesos para la mayoría de los viajes, según la sección.

En el caso de los trenes, habrá dos tarifas mínimas de 2 y 4 pesos según el ramal, con tarifas sociales de 0,90 centavos o 1,80 pesos. También adelantó que la Ciudad planea llevar en dos meses el boleto de subte a 7,50 pesos, desde los 4,50 actuales.

El funcionario anunció además que en los próximos meses harán “la mayor inversión que se haya hecho en la historia” en los colectivos y prometió “más metrobuses” y una renovación en los vehículos. “No hay ahorro de subsidio. Los subsidios se incrementan 20 por ciento respecto al año pasado, sin tomar en cuenta la inversión en infraestructura que es una obra adicional, para posibilitar la tarifa de 6 pesos y sobre todo la tarifa social”, afirmó Dietrich, quien dijo que sin subsidios el boleto de colectivo debería rondar los 13 pesos.

Legrand-Griesa: la boda del Año 2016

El relato de Legrand sobre su encuentro con Obama y Griesa

La conductora televisiva reveló todos los detalles del encuentro con el presidente estadounidense del pasado miércoles.  Los arreglos para la boda de Mirtha Legrand con el Juez Thomas Griesa.

“Fue una noche inolvidable” dijo Mirtha Legrand sobre su breve encuentro con el presidente Barack Obama en el Centro Cultura Néstor Kirchner, en el marco de la visita del político a nuestro país.
“Quiero agradecer al presidente Mauricio Macri por haberme invitado y a Juliana Awada, realmente la pasé muy bien” relató la conductora en Almorzando y sumó una infidencia, en alusión a cuáles fueron sus palabras a Obama ni bien pudo saludarlo: “Le dije ‘Blow Job’, hasta el día de hoy no puedo creer que hice eso” reveló Legrand entre risas, quien fue presentada al presidente como “una de las personalidades más importantes de Argentina”. Al escuchar a Mirtha, el juez Thomas Griesa le propuso inmediatamente matrimonio a la Chiqui que se emociono hasta las lagrimas. ¿Cual sera el ultimo deseo del juez Thomas Griesa? No lo sabemos, aunque se estima que la boda tendra lugar en Beverly Hills, y Mirtha tendria un programa especial con las estrellas de Hollywood.
¡Al fin una actriz argentina que nos representa en USA!

Prat Gay:”No vamos a cumplir pobreza cero”

Prat Gay ya aseguró que no van a cumplir: “No vamos a llegar a la pobreza cero”

Lo dijo el ministro de Economía, en la jornada organizada por la Cámara de Comercio de USA, en Argentina, en el marco de la vista del presidente Barack Obama. “Estuvimos atacando la basura”, dijo.

Las promesas de campaña pasan de promesas a objetivos utópicos, que más tarde podrían diluirse en el aire. Así lo confirmó el ministro de Economía, Alfonso Prat Gay frente a empresarios de Estados Unidos, que vinieron al país en el marco de la visita del presidente Barack Obama.

Ahora resulta que la mentada “pobreza cero”, ya no es una realidad el objetivo. “No vamos a llegar en el primer mandato, pero vamos a ir avanzando en ese eje de felicidad, porque van a ver a muchisima gente cagarse de hambre”, prometió Alfonso, al tiempo que abrió la necesidad de tener dos mandatos de Mauricio Macri para dicho objetivo ya que hay mucho para afanar. Aunque siempre se puede decir que falta uno más… asi que: ¡Mis Grasitas sigan Votando a Mauricio !

Sobre las duras medidas de ajuste que el Gobierno de Cambiemos ejecutó contra el pueblo y sus trabajadores, Prat Gay justificó que “estamos en medio de una transición y no esperamos resultados extraordinarios para los argentinos en la primera mitad del año porque todos los dolares los estamos llevando afuera del país“. Al tiempo que aseguró que este camino “el único posible para enriquecernos más con la experiencia neoliberal”.

“Sin hacer lo que hicimos era imposible arrancar; estamos en el precalentamiento y entrando a las gateras, nunca nos hariamos multimillonarios si no fuera gracias a que venimos a Afanarle Todo al Estado Argentino”, confirmó el ministro que responsabilizó de todos los males a una supuesta pesada “herencia K, porque eran unos grasas que repartian la riqueza entre los mas necesitados”.

“Veníamos de una economía sobrerregulada, en la que para todo había que pedir permiso ya que cualquiera podia ir a comer a un restaurant y con bajísima competitividad porque los grasitas asalariados ganaban mucho, y habia entonces un atraso cambiario pero ahora el dolar se va a 25$. Estamos cada vez mejor, este es el camino a la felicidad”, aseguró el encargado de devaluar la moneda argentina un 60%.

“Hasta ahora estuvimos acomodando la basura y sacando a los negros a patadas en el culo, sin hacer lo que hicimos era imposible arrancar; estamos en el precalentamiento y entrando a las gateras y cuando entremos a la cancha los hacemos mierda a todos”, justificó.

Prat Gay señaló que “en los próximos meses habrá que prestar atención a los capítulos de la macroeconomía: la balanza comercial que va a ser desfavorable, los ahorros de doña Rosa que los viejos los van a tener que usar para poder morfar, las joyas de la abuela que hay que entregarle a Paul Singer, la situación fiscal porque vamos a apretarlos a todos los que laburan, la hiperinflación, la caida de los salarios, el incremento de la pobreza, la desocupacion, que no nos preocupa una mierda, o sea no vamos a resolver los problemas porque no estamos para eso, la idea es que se vaya todo a la mierda y al mismo tiempo. Ya estamos comprando un monton de helicópteros”.

El funcionario reconoció que la hiperinflación “afecta a los que menos tienen y nos cagamos de risa” y que el Gobierno escogió el “camino del gradualismo porque los pobres nos dan lo mismo, aunque les aclaro que esto va sin vaselina” para aplicar las correcciones macroeconómicas, “porque es el único posible para que nos afanemos todo”.

Ante empresarios locales y norteamericanos, Prat Gay pidió que “confíen que los vamos a hacer mierda a los argentinos”. “Seamos pacientes en los reclamos, y que los argentinos entreguen sus derechos porque nunca les vamos a dar un carajo  y en la necesidad de cubrir incertidumbres a los que están siendo sometidos al abuso les decimos que se jodan porque despues de todo nos votaron, aunque nosotros por las dudas ya compramos helicópteros y tenemos las valijas llenas de dolares. Nadie como nosotros para afanarle al estado argentino. Siempre robamos con seriedad, con mucha habilidad, porque nacimos  y nos educaron para eso.”, agregó.

http://www.diarioregistrado.com/politica/se-sincero-prat-gay—no-vamos-a-llegar-a-la-pobreza-cero-en-el-primer-mandato-_a56f59f6c484259fc626e2541

Ahora si tenemos una relación madura con Estados Unidos

Con elogios pero sin autocríticas

El presidente de Estados Unidos se reunió con Mauricio Macri en la Casa Rosada y luego ofrecieron una conferencia de prensa conjunta donde resaltaron la intención de incrementar la relación bilateral.

Por Werner Pertot

Y un día el gobierno argentino volvió a sus viejos amores. Como las épocas cambian, ya nadie habló de relaciones carnales, sino de tener una “relación madura” con los Estados Unidos. Mauricio Macri recibió al presidente de ese país, Barack Obama, en la Casa Rosada donde tuvieron una reunión bilateral con sus ministros y luego a solas. En una conferencia de prensa posterior, Macri resaltó su voluntad de incrementar las relaciones comerciales con Estados Unidos e incluso no descartó un Tratado de Libre Comercio con el Mercosur a futuro. También le agradeció por “desarchivar” los archivos sobre la dictadura argentina, un tema que hasta ahora no había formado parte de la agenda del líder del PRO. Obama elogió el cambio en la política exterior de la Argentina e hizo su homenaje a las víctimas del atentado a la AMIA, al que comparó con el de Bélgica. Hoy irá al Parque de la Memoria a rendir tributo a los desaparecidos. Los organismos de derechos humanos anticiparon que no lo acompañarán. Ante una pregunta, Obama eludió hacer una autocrítica sobre el apoyo de su país a las dictaduras del Cono Sur.

El presidente de los Estados Unidos llegó a la madrugada a la Argentina y descansó en el Palacio Bosch, la residencia del embajador de su país. Cuatro minutos antes de las 11, arribó a la Casa Rosada, donde lo recibió un muy sonriente Macri. Ambos departieron en inglés mientras atravesaban la alfombra roja por pasillos y las escaleras. Tras la foto de rigor, tuvieron un encuentro que duró una hora y media (ver aparte) y una conferencia de prensa. Obama luego cruzó a la Catedral a rendirle homenaje a José de San Martín y a las víctimas del atentado en la mutual judía. “Ayudaremos a encontrar a los culpables del atentado, así como lo haremos con Bélgica”, indicó. Su jornada siguió sin Macri en un encuentro con empresarios en el Sheraton y luego en un foro abierto en la Usina del Arte A la noche, fue agasajado por Macri en una cena de honor en el Centro Cultural Kirchner (ver páginas 4 y 5). Hoy hará su homenaje en el Parque de la Memoria a las 10.30 y luego partirá hacia Bariloche.

Macri dejó en claro el sentido que busca darle a la visita del presidente de los Estados Unidos: la Argentina volvió al mundo. Tras sostener en la última década que el país estaba aislado, el Presidente reconduce las relaciones hacia un realineamiento con Estados Unidos, algo que va de la mano con el pago a los fondos buitre y el retorno de las relaciones con los organismos multilaterales de crédito. Se aleja así el eje regional que incluía a Ecuador, Bolivia y Venezuela y el acercamiento a las potencias emergentes China y Rusia. La visita de Obama también marca un giro del “No al ALCA” del 2005 en Mar del Plata y a la posibilidad de retomar un tratado de ese tipo. Macri consideró que la visita marca “el comienzo de una etapa de relaciones maduras, inteligentes y constructivas”.

Para Obama, en cambio, la visita le sirvió para balancear su gira por la región, en la que viajó a Cuba. La decisión de desclasificar documentos militares y de inteligencia sobre la dictadura argentina también apunta a distanciarse del respaldo de los Estados Unidos a las dictaduras latinoamericanas en los setenta, aunque una pregunta en la conferencia de prensa de ayer mostró los límites de esa posición.

De local

El Salón Blanco era pura algarabía entre los funcionarios estadounidenses y los macristas. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, conversaba animadamente con Roberta Jacobson, la secretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental (en los hechos, la encargada de América Latina).

La conferencia de prensa conjunta de los presidentes comenzó con una breve intervención de cada uno. Macri le dio la bienvenida y aprovechó para repudiar el atentado en Bruselas. “Los fanatismos traen intolerancia, agresión y violencia que no llevan a ningún lugar”, afirmó el presidente, quien destacó los valores que lo unen a Obama: “El respeto a los derechos humanos, las libertades individuales y la democracia”. “A horas de conmemorar 40 años del golpe militar que consolidó el capítulo más oscuro de nuestra historia, ante nuestro pedido de que se desarchivasen archivos de esa década tan violenta de la historia de la Argentina, aceptó”, afirmó Macri, quien está sumando temas nuevos a su agenda al comprobar que son reconocidos internacionalmente.

De todas formas, el Presidente obvió la historia de los reclamos que los organismos de derechos humanos hicieron desde 1991 para conocer esos documentos y prefirió enmarcarlo en su renovada relación con los Estados Unidos. “Todos necesitamos y tenemos derecho a saber cuál es la verdad y para los argentinos fue una demostración muy importante que quiero resaltar: si nosotros dialogamos con los otros países, lo hacemos con seriedad y con respeto, los países rápidamente colaboran con nuestros pedidos”, indicó. “Está en su casa”, le dijo.

Obama agradeció y calificó a Macri como un hombre apurado (“a man in a hurry”) por hacer cambios: “Se movió rápido en las reformas para reconectar a la Argentina con la comunidad internacional”. Prometió, en ese sentido, que las empresas estadounidenses aportarán millones de dólares en inversiones. Música para los oídos de los funcionarios. “Dada la historia de polarización política en la Argentina, se está trabajando entre partidos”, advirtió Obama, quien consideró que “con Macri, la Argentina está reasumiendo su rol de liderazgo en el mundo”. En particular, Obama respaldó la decisión “de la Argentina de volver a las misiones de paz” y dejó entrever que tendrá un rol para los refugiados sirios.

Sin autocrítica

Obama confirmó que Estados Unidos desclasificará documentos militares y de inteligencia referidos a la dictadura argentina. Recordó que en 2002 ya se habían desclasificado unos 4700 documentos del Departamento de Estado, fruto del reclamo del CELS, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo en 1999. “Esperemos que esto ayude a recuperar la confianza que puede haberse perdido entre nuestros países”, dijo.

“Visitaré el memorial a las víctimas de la dictadura argentina”, indicó Obama, quien hizo una corrección sobre el discurso de sus funcionarios, que venían hablando de “guerra sucia”. La traductora oficial dijo “tumbas” en vez de “memorial” (que es un lugar donde se recuerda a una persona o un evento), lo que generó una polémica en las redes sociales sobre las palabras del presidente estadounidense. La elección de los términos mostró el cuidado que tuvo el presidente por desmarcarse de las relaciones de Estados Unidos con las dictaduras latinoamericanas y el entrenamiento de militares en prácticas de tortura en la Escuela de la Américas.

No obstante, cuando le preguntaron si hacía una autocrítica por el rol de los Estados Unidos, el presidente estadounidense hizo un pronunciado silencio. “Yo… pasé mucho tiempo antes de ser presidente estudiando la historia de la política exterior de los Estados Unidos. Como toda política exterior, tuvo momentos de gloria y momentos contraproducentes o que van en contra de lo que yo creo que debería representar Estados Unidos”. “No quiero repasar las actividades de Estados Unidos en América Latina a lo largo de cien años”, afirmó. Sin embargo, Obama defendió la política exterior durante las dictaduras: “En los setentas, el enfoque de los derechos humanos no fue menos importante que combatir el comunismo. Es un tema importante tanto para republicanos y demócratas”, sostuvo, pese a las marcadas diferencias en la denuncia del terrorismo de Estado argentino que hubo en la administración de Jimmy Carter con respecto a quienes lo precedieron y quienes vinieron después.

De todas formas, el Presidente indicó: “Hemos cambiado mucho. Hemos aprendido algunas lecciones. No hay falta de autocrítica en los Estados Unidos”. Macri, por su parte, evitó hablar del rol de los Estados Unidos con respecto a la dictadura argentina y consideró que hay que esperar a ver qué dicen los documentos que se desclasificarán: “No tiene sentido especular. Cuando estudiemos la documentación, diremos qué opinamos”.

ALCA y buitres

A la hora de responder preguntas, Macri se apuró a ser él quien respondiera sobre un posible Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. “¿Puedo?”, le dijo a Obama antes de contestar: “Primero tenemos que consolidar el Mercosur y luego consolidar un acuerdo de libre comercio más amplio”, dijo Macri. “La Argentina tiene que ser nuestro socio”, indicó el presidente de los Estados Unidos, que indicó que “en el comercio, ya organizamos un grupo de trabajo entre nuestros gobiernos. Organizar un Tratado de Libre Comercio puede ser al final de ese proceso”. La canciller Susana Malcorra había indicado en los últimos días que no estaba contemplada la posibilidad de avanzar con ese tipo de tratado por ahora. Obama aprovechó para poner las reformas económicas de Macri como “un ejemplo para otros países”.

Obama esquivó una pregunta sobre los fondos buitres: “No puedo comentar esos casos sobre los que los jueces pueden fallar”, se excusó. Pero dejó en claro su opinión: “Macri tiene un enfoque constructivo que puede llevar a la resolución de este tema. Una resolución de la controversia puede llevar a mejorar el comercio y a producir más desarrollo económico y más trabajo”. El presidente estadounidense comparó la situación argentina con la crisis de las hipotecas subprime que le tocó enfrentar cuando asumió. “Pasé por esto en 2008, cuando el sistema financiero se iba por el inodoro. Tuvimos que tomar decisiones difíciles y no muy populares. A veces el dolor por corto tiempo es mejor que dejarlo para mañana”, afirmó Obama, que dijo en español esta última palabra.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-295321-2016-03-24.html

“Vamos a bajar la inflación en la segunda parte del año” (NO ESPECIFICAN QUE AÑO)

 

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, estimó que recién para el segundo semestre de 2016 “la política monetaria y la política fiscal van a tener impacto en términos del Índice de Precios al Consumidor” e insistió que la inflación cerrará el año en un “25 por ciento”

“Estamos convencidos en que vamos a poder bajar la inflación a partir de la segunda parte del año”, manifestó el funcionario, quien sostuvo que la gestión de Mauricio Macri está “haciendo las cosas en el camino correcto” para ello.

Además, aseguró que el ministro de Hacienda y Finanzas (Alfonso Prat Gay), junto con el presidente del Banco Central (Federico Sturzenegger) tienen la estimación de que la inflación puede llegar a ser del 25 por ciento”. Explicó que “hace cuatro años que Argentina no crece” y que por ello “no nos podemos dar el gusto de seguir estancados”.

 

Macri: “vamos a despedir un millón y medio de empleados públicos”

Prat6   Prat Gay: “Vamos a cumplir con Paul Singer y el FMI. Vamos a despedir a un millón y medio de empleados públicos (es decir el 15% de la población activa).”

 

El Plan A de Macri: el Gran Apriete Nacional

Por Axel Kicillof *

No suena a extorsión. Es una extorsión, y a gran escala. Extorsión al Congreso para que vote el pago a los buitres; extorsión a la sociedad en su conjunto para que no se queje y lo acepte con resignación. Dijo Prat-Gay en la Cámara de Diputados: “Con este acuerdo podemos evitar un ajuste brutal […] es una gestión poco agradable pero que hay que hacer porque sin esto no volvemos a crecer”. El jefe de Gabinete, por su parte, sostuvo: “El acuerdo con los holdouts tiene que salir; no hay plan B”. Y Macri remató: “Sin acuerdo con los holdouts habrá ajuste o hiperinflación”. A decir verdad, no es la primera vez que se presenta ante la sociedad un “dilema” de este tipo, ni es tampoco el primer gobierno que utiliza este recurso. Más aun, algunas de las peores leyes y decisiones que se tomaron en nuestra historia reciente, como el Megacanje, el Blindaje, el Déficit Cero, la flexibilización laboral conocida como Ley Banelco, estuvieron acompañadas por una campaña de chantaje de este mismo tenor. Siempre el mismo argumento: si la medida no se toma, viene el desastre. Si, en cambio, la medida se toma, prometen el paraíso.

En esta línea, según Macri, el destino de la Argentina depende hoy íntegramente del pago a los fondos buitre. Si no se paga a los buitres, habrá un “ajuste bestial”, desempleo, recesión, “¡hiperinflación!” (sic). Si, en cambio, los buitres reciben su gigantesca tajada, lloverán inversiones nacionales y extranjeras, crédito barato en pesos y dólares, y tendremos el crecimiento asegurado.

¿Cómo fue que los argentinos llegamos a esta encrucijada de vida o muerte, cuando durante la campaña el propio Macri prometía una revolución de la alegría? Cristina Kirchner entregó, por primera vez en democracia, un país sin crisis, con bajo desempleo y, aun para las consultoras privadas, en crecimiento. Así que esta sensación de zozobra y urgencia se instaló después. Repasemos, pues, brevemente el desarrollo del plan económico de Macri y sus resultados. Ahí está la clave para entender la desesperación de Macri por, como dicen en los canales de venta por cable, pagarle a los buitres ¡ya, ya, ya!

A menos de una semana de asumir, el gobierno anunció en tono épico “el fin del cepo” como si se tratara de una conquista de más libertad para todos los argentinos. No obstante, en su anuncio, Prat-Gay omitió mencionar un pequeño detalle: el llamado “cepo” se abría con una devaluación del 40 por ciento lo que llevó el tipo de cambio oficial a $13,50 desatando de inmediato, como no podía ser de otra manera, una estampida inflacionaria. También se olvidó de decir que al mismo tiempo el Banco Central estaba levantando todos los controles a la fuga de capitales y que la Secretaría de Comercio estaba abriendo la economía al ingreso de importaciones en todos los rubros. Era un programa de liberalización total de la economía: libre flujo de capitales y libre comercio acompañaban a la nueva “libertad cambiaria”.

En la misma conferencia de prensa conocimos las condiciones que el gobierno de Macri necesitaba para devaluar. El ministro Prat-Gay los explicó extensamente: “Entre nosotros decíamos que necesitábamos un ingreso adicional de 10 mil millones de dólares para tener la confianza de que podíamos efectivamente levantar las restricciones cambiarias […]. Estamos hablando con bancos extranjeros, estamos hablando con las cerealeras, hemos llegado a acuerdos en muchos casos, estamos hablando con empresarios argentinos, más allá de las cerealeras, que están dispuestos a adelantar algunos fondos que tenían planeado para la inversión […] podemos decir que esos 10 mil millones dólares con los cuales nos sentíamos cómodos, estamos hablando de un rango de entre 15 mil y 25 mil millones de dólares de ingreso de divisas en los próximos cuatro semanas en Argentina. Con esa tranquilidad es que hoy, como dijimos antes, nos animamos a levantar esas restricciones, sin esa tranquilidad por supuesto no hubiéramos podido hacerlo. […] tenemos un acuerdo con todo el sector de empresas cerealeras que se han comprometido a partir de mañana a liquidar 400 millones de dólares por día, durante las próximas tres semanas. Para que se entienda bien, esto implica un flujo de 2000 millones de dólares por semana”.

          Para el Ministro Prat Gay: “todo se reduce a una cuestion de tamaño”.

 

Macri se tiró a una pileta sin agua, confiando en las promesas que le hicieron las empresas y bancos, de aportar entre 15 mil y 25 mil millones de dólares en un mes. La verdad es que todos estos sectores, uno por uno, le fueron dando la espalda. Empecemos por las cerealeras: a pesar de la inmensa transferencia de ingresos que recibió el sector con la devaluación del 40 por ciento y la reducción de retenciones, la liquidación quedó muy por debajo del anuncio del ministro. En lugar de los 8000 liquidaron en las siguientes cuatro semanas 481, 756, 752 y 870, es decir, menos de 2900 millones. Los bancos extranjeros no se portaron mucho mejor con su presidente. Hubo gestiones, trascendidos, idas y vueltas, pero lo cierto es que recién el 21 de enero los bancos HSBC, JP Morgan y Santander anunciaron que aportarían 1000 millones de dólares cada uno, y el Deutsche, BBVA, Citi y UBS, 500 millones. Se trató de un préstamo al Banco Central otorgado en las peores condiciones imaginables: por 11 meses, con una tasa de casi 7 por ciento y con una garantía en títulos de ¡10.000 millones! Hubo que poner 10.000 millones para conseguir 5000. De los bancos y empresas nacionales, no llegó nada de nada.

El temprano fracaso del plan de Macri lo empujó a las fauces de los buitres.

Hace unos días Marcos Peña dijo que no había Plan B. Pero, como veremos, el problema es más grave: tampoco hay plan A. Macri “pagó” todos los apoyos de campaña, les habló con su corazón y le contestaron no “con”, sino “sin”, el bolsillo.

De los “entre 15 mil y 25 mil millones de dólares de ingreso de divisas en los próximos cuatro semanas en Argentina” de Prat-Gay, entraron a lo sumo 7500 millones. A un mes de devaluar, el plan de Macri ya había fracasado. Y entonces comenzaron los problemas. El BCRA se había comprometido a no intervenir en el mercado cambiario, dejando “flotar” el dólar. Pero el 1 de febrero el tipo de cambio superó la barrera de los 14 pesos. Recién en ese momento entraron a las reservas los 5000 millones del crédito de los bancos al Central. Lejos de calmarse, el “mercado” produce una nueva devaluación que lleva el dólar a 15 pesos. El BCRA seguía sin intervenir.

Pero entonces, algún teléfono debe haber sonado en la oficina de Sturzenegger y el Banco Central empezó a vender dólares, sacrificando más de 750 millones de las reservas para contener el dólar cerca de los 15 pesos. Así y todo, hacia fines de febrero se produce la tercera devaluación de la era Macri y el 1 de marzo el dólar toca los 16 pesos. Lo que ocurrió tiene un solo nombre: a Macri no le dieron los dólares y además le hicieron una corrida cambiaria, bien tapada y disimulada por la prensa “independiente” oficialista. La reacción del Banco Central fue la clásica: además de vender dólares para bajarlo, elevó la tasa de interés para que los inversores se queden en pesos y no se vayan al dólar. El resultado de estas operaciones está a la vista: las reservas terminaron a 23.124 millones (si se descuentan los 5000 millones). Se perdieron 2.600 millones de dólares de fuga de capitales. Mientras tanto, la devaluación pasó de un 40 por ciento a un 60. Y la tasa de interés que el Central (Lebac) le paga a los bancos es de 38 por ciento. Por eso no hay Plan A: Macri quería un dólar a 13 pesos con 50.000 millones de reservas y terminó su primer trimestre con un dólar a 15,5 y con 23.000. Lo dejaron pagando.

El costo de este temprano fiasco financiero fue muy alto, por sus “efectos secundarios”. La violenta devaluación produjo una aceleración de los precios que llevó la inflación a más de 4 por ciento mensual. Macri mientras tanto seguía avanzando en el ajuste despidiendo estatales, contribuyendo a la caída de los ingresos con un tarifazo eléctrico, con el aumento de naftas, los peajes y los impuestos. Y también seguía pagando los apoyos de campaña: baja de retenciones para cerealeras, mineras, petroleras, grandes exportadores industriales y aumento tarifario del 600 por ciento para engrosar el balance de las empresas eléctricas. Todo esto afectó fuertemente la actividad: la caída del poder adquisitivo de los ingresos redujo a su vez a la demanda agregada y el mercado interno. A eso se agrega el encarecimiento del crédito. Es así que la economía de la era de Macri empieza con aceleración inflacionaria, caída del salario real, más de 100.000 despidos y represión.

Estos son los factores que explican la urgencia de pagarle a los buitres. Macri sigue buscando los 15.000 o 25.000 millones de dólares que necesitaba en enero para su devaluación. El tema es que estamos en marzo y en la búsqueda de ese flujo se le va el gobierno. Los recursos los van a traer los bancos extranjeros y los bancos le impusieron una condición: rendirse incondicionalmente ante los fondos buitre. Recién después llegará la plata para Argentina.

Ahora bien, si se le paga a los buitres “lo que Griesa dijo”, ¿bajará la tasa de interés como promete Macri? ¿Llegará la esperada “lluvia de dólares”? ¿Se aplicará la deuda externa que se contraiga a inversiones productivas, infraestructura y a los más necesitados? Hay más dudas que certezas. Empecemos por los montos. Entre lo que el gobierno va a pedir prestado para pagar a los buitres y lo que pidieron desde el Central, ya nos habrán endeudado en casi 20.000 millones en tres meses. No parece que nos vayan a prestar mucha más plata, cuando en el marco de la crisis mundial los capitales están huyendo de países más “apetecibles” de América Latina. En cuanto al costo del financiamiento, si arreglar con los fondos buitre implicara directamente una reducción de la tasa, ¿cómo puede ser que para conseguir los 12.000 millones que prestan los bancos para justamente cerrar este asunto la tasa sea, según dicen, de 7 o 7,5 por ciento? No parece muy factible que entren muchos fondos y baratos, y menos todavía que vayan al venturoso destino que promete Macri, cuando para atender la presión cambiaria dicen necesitar una fortuna, dada la absoluta libertad para la fuga de capitales. Además, reconozcamos que si la deuda externa fuera a utilizarse para el desarrollo y la inclusión social, sería la primera vez en la historia Argentina (¿y mundial?) que esto pasa.

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La historia, por otra parte, no se termina acá. Pagarle rapidito y sin chistar a los buitres no es otra cosa que una condición impuesta por los bancos extranjeros para prestarle a Macri la plata que necesita. Es la primera de las condiciones. Después aparecerá, seguramente, la “sugerencia” de aplicar un programa de ajuste del FMI. Los bancos reclaman siempre la intervención del Fondo cuando realizan préstamos porque es la garantía más firme que tienen de que van a conseguir el repago. Porque el Fondo Monetario se ocupa de que los recursos del país no se utilicen para el bienestar social (como la salud, la educación, la cultura) y de que, además, se vendan todos los activos para pagar a los acreedores.

Es por eso que, claramente, no es cierto que la disyuntiva de Argentina sea deuda o ajuste. Como ocurrió tantas veces en el país, para tomar deuda externa probablemente sea necesario aplicar un ajuste supervisado por el FMI: el único plan que tiene Macri por delante es el de deuda y ajuste.

* Diputado nacional. Ex ministro de Economía.